
Otra vez se cortó la luz. Estoy harta. No puedo hacer nada más que poner dos velas y escribir esto. Aparte quién va a entrar en el kiosco si no se ve nada en la calle a las 9 de la noche. Me da un poco de miedo también, podría entrar cualquiera y nadie se daría cuenta.
Qué sola que estoy. Pensaba en esas pelis románticas que nos gusta ver con Togy. Si mi vida fuera un poquito como la de esas actrices bonitas de Hollywood, en este momento tendría que entrar un galán a pedirme fuego y compartiríamos un pucho tomando algún café caliente de la máquina. JJjajja, se lo preparía yo, haciéndome la linda.
Pero eso no va a pasar. Roberto no es romántico y no creo que salga de la casa si no hay luz en la calle, no le gusta.
Qué lástima que no esté Togy al lado, ya cerraron la pelu hace una hora.
Fabiola.









